Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió el centro de Myanmar este viernes. El sismo, que ocurrió al mediodía (6:00 GMT), provocó graves daños en diversas regiones, con numerosos edificios colapsados y una posible cifra elevada de víctimas.
En Bangkok, Tailandia, el colapso de un rascacielos en construcción dejó tres muertos confirmados y al menos 81 trabajadores desaparecidos.
El terremoto de magnitud 7,7 causó una devastación generalizada en todo el país, que ya se encuentra azotado por la guerra. Se espera que el número de víctimas mortales continúe en aumento, según indicó el líder Min Aung Hlaing en un discurso transmitido por los medios estatales.
Más de 700 personas han resultado heridas hasta el momento, aunque todavía no se dispone de un balance en Tailandia y China, donde también se sintió el temblor.
“Por ahora, unas 20 personas han muerto tras llegar a nuestro hospital. Muchas más han resultado heridas”, señaló un médico del hospital general de Naipyidó, en Birmania, que cuenta con mil camas disponibles.
Debido a la saturación del hospital, muchos heridos fueron atendidos fuera del centro, sobre el suelo o en camillas improvisadas. Algunas víctimas gritaban de dolor, mientras otras yacían en el suelo, con vías intravenosas en el brazo, siendo consoladas por sus familiares.